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La música en la antigua Roma (PARTE II)

La música en la antigua Roma

La música en la antigua Roma (PARTE II)

La música en la antigua Roma (PARTE II)

Los instrumentos musicales en la Antigua Roma

Instrumentos de viento en la antigua Roma

Los instrumentos de viento eran muy importantes en la antigua Roma, ya que se utilizaban para emitir señales militares y también para acompañar eventos públicos y espectáculos de entretenimiento. Entre los instrumentos de viento más utilizados en la Antigua Roma se encuentran la tuba, el cuerno, el tibiá, la buccina, el lituus y la siringa.

La tuba era una trompeta militar recta, fabricada alrededor del 500 a.C. Su forma recta era en contraste con la de otros instrumentos de viento romanos como la buccina o cornu militar, que se parecían más a la tuba moderna al curvarse alrededor del cuerpo del instrumento. La tuba se solía hacer de bronce y se tocaba con un hueso desmontable a modo de boquilla. El intérprete de tuba (tubicen) era una profesión muy respetada.

El cuerno era un instrumento de viento de metal que se curvaba alrededor del cuerpo del músico, en forma más bien como una G mayúscula . Tenía un diámetro cónico y una boquilla cónica, era el instrumento oficial de la señal militar que traducía las órdenes en las llamadas. El cuerno se utilizaba para señales militares y en desfiles, pero también aparecía como acompañamiento en eventos públicos y espectáculos.

El tibiá era un instrumento similar al aulos griego, y estaba formado por una boquilla equipada con una lengüeta, que producía el sonido mediante la vibración del aire contenido en el interior del instrumento. La longitud del instrumento variaba según el número de agujeros, hasta 15 en algunos ejemplares de Pompeya y Herculano. El músico se ponía sobre la boca el capistrum, una cinta de cuero doble y fina que se ataba detrás de la cabeza para conseguir mayor fuerza al soplar.

La buccina era un tubo metálico estrecho, que se hacía sonar gracias a una boquilla en forma de copa. El tubo se enroscaba sobre sí mismo desde la boquilla hasta el amplificador de sonido en forma de una gran C cuya estructura se fortalecía mediante una barra que atravesaba la curva. El bocinatur podía utilizar la barra para dar más estabilidad al instrumento, mientras que el tubo de sonido se curvaba por encima hasta quedar por encima de su cabeza o de su hombro.

El lituus era una larga trompeta cilíndrica de bronce, que oscilaba entre 75 cm y 1,40 m de largo, con el extremo opuesto al de la embocadura doblado en forma de J o de gancho. Se hacía de dos tipos de materiales: hasta el año 100 d.C. de bronce, y en la época imperial se construían de cuerno animal con decoraciones de plata. En este último período se utilizó en contextos civiles, religiosos y militares.

Por último, la siringa estaba formada por tallos de caña de diferente longitud y unidos con cera en progresión de tamaño. El sonido se producía al soplar por los extremos de los tallos. La siringa era un instrumento muy popular en la música folklórica y en la música pastoral, y se cree que también se utilizaba en algunos rituales religiosos.

 

Los instrumentos de cuerda romanos.

La lyra, que tenía forma de ábaco, se construía con un caparazón de tortuga y originalmente solo tenía tres cuerdas. Este instrumento era el preferido del dios romano Fedo y se convirtió en un símbolo de la cultura y la música de la época. La historia de la lyra también está ligada al mito de Orfeo, ya que Apolo regaló a su hijo este instrumento.

La cithara era un instrumento más grande que la lyra y se construía completamente de madera. Sus brazos formaban un único cuerpo con la caja de resonancia que amplificaba el sonido, y las cuerdas de intestino o cáñamo estaban fijas en la parte inferior de la caja. La cithara fue un instrumento muy popular en Roma, tanto que se instituyeron concursos musicales para citareros en los que los mejores músicos tocaban este instrumento. Los romanos creían que el dios de la música, Apolo, protegía a los tañedores de cithara.

Por último, el lute, también conocido como pandura, tenía un cuerpo pequeño que podía estar hecho de madera o del caparazón de una tortuga. Aunque era más fácil de tocar que la citara o la lyra, no gozó de gran popularidad entre los romanos.

Los instrumentos de percusión en la antigua Roma.

Aunque se sabe poco sobre el uso militar de estos instrumentos por parte de los romanos, se sabe que los utilizaron en ritos religiosos y en representaciones populares.

Uno de los instrumentos más conocidos es el tambor, que apareció en diversas formas y tamaños en el cuarto milenio a.C. Los romanos adoptaron el tambor del cercano oriente y de Grecia y lo utilizaron en su ejército para intimidar al enemigo. Sin embargo, algunos historiadores argumentan que el tambor no tuvo un papel importante en la música romana, a excepción de los cultos de Cibeles y Dionisios, interpretados por mujeres.

Además del tambor, los romanos también utilizaron otros instrumentos de percusión, como el tympanum, una especie de tambor de marco circular con un parche de piel de buey o asno y campanillas para obtener un sonido más estridente. También utilizaron el cymbalum, formado por dos discos de bronce unidos por una cadena, que se percutía rítmicamente uno contra el otro.

Otro instrumento curioso es el scabillum, un pedal que se tocaba al golpear con el pie y que servía para marcar el ritmo. También utilizaban el sistro, un instrumento de origen egipcio con barras transversales móviles que tenían pequeños anillos, que cuando se agitaba, producía sonidos que iban desde suaves tintineos a un fuerte ruido metálico.

Por último, se encontraron campanillas de mano y colgantes decorados que se utilizaban como campanillas de viento, colgados en jardines, puertas y ventanas, para favorecer la fortuna y prevenir el mal de ojo. Además, los romanos también utilizaban los crótalos, unos diminutos platillos de bronce que se anudaban con tiras de cuero a los dedos pulgar y medio y que se convirtieron en parte de los instrumentos musicales romanos después de la introducción en Roma del culto oriental de la Magna Mater en el 204 a.C.

 

Compositores de la antigua Roma

Uno de los compositores más influyentes de la antigua Roma fue Terencio Afro, un dramaturgo y poeta que escribió numerosas obras de teatro, muchas de las cuales incluían música y danza. Terencio Afro fue conocido por su habilidad para combinar elementos de la música griega y romana en sus obras, creando un estilo distintivo que se convirtió en una influencia importante en la música teatral de la época.

Otro compositor importante fue Lucio Accio, quien escribió una serie de obras dramáticas que incluían música y danza. Sus obras eran conocidas por su estilo poético y su habilidad para contar historias con música y movimiento.

También destacó Publio Virgilio Marón, un poeta y compositor que escribió sobre una variedad de temas, incluyendo la música. Su obra «Geórgicas» incluye una sección sobre la música y los instrumentos, y se considera una de las mejores fuentes de información sobre la música en la antigua Roma.

Otro compositor destacado fue Marco Anneo Lucano, quien escribió varias obras teatrales que incluían música y danza. Lucano era conocido por su habilidad para crear música que complementaba el drama en el escenario y que ayudaba a establecer el ambiente emocional de la obra.

Finalmente, se encuentra Flavio Josefo, un historiador y compositor que escribió una obra titulada «La Guerra de los Judíos«, que incluía música y cantos. La obra es conocida por su capacidad para evocar emociones y sentimientos a través de la música, y ha sido estudiada por su influencia en la música de la época.

 

Ejemplos de música de la antigua Roma

A pesar de que no se han conservado partituras de música de la antigua Roma, sí existen algunas descripciones de los instrumentos y la forma de tocarlos, así como algunas referencias a piezas musicales específicas. Algunos ejemplos de música de la antigua Roma son:

«Carmen Saliare»:

Era un himno que los sacerdotes de los Salii, los sacerdotes de Marte, cantaban durante sus procesiones rituales en honor al dios de la guerra. La letra del himno se ha conservado, aunque no se sabe cómo sonaba la música que lo acompañaba.

«Tibicinum carmen»:

Se tocaba con las tibias y se utilizaba en ceremonias religiosas y festivales

«Syrtis»:

Era una danza de origen libio que se popularizó en la antigua Roma. Se bailaba en parejas y se acompañaba con música de tambores y címbalos.

«Saturnia tellus»:

Era un himno que se cantaba en honor al dios Saturno durante las Saturnales, una de las festividades más importantes de la antigua Roma. La letra del himno se ha conservado, pero no se sabe cómo sonaba la música que lo acompañaba.

«Citharodia»:

Era muy popular entre los romanos y se utilizaba en todo tipo de eventos, desde banquetes hasta funerales. La música que se tocaba con la cítara y era considerada una forma elevada de arte musical.

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